Entrevista realizada al Dr. Marcos Escosa el 15 de agosto de 2019

15/Agosto/2019

P. ¿Qué es el glioblastoma, brevemente?

R. El glioblastoma es el cáncer cerebral más frecuente. No es tan frecuente como el cáncer de pulmón o de mama que ocurren en 1 caso de cada 17 personas a lo largo de la vida, pero afecta cada año a 4 personas por 100.000 habitantes y año.

P. ¿Cómo se trata?

R. Es fundamental la cirugía. Es lo que elimina el tumor de manera más efectiva. Además, después hay que añadir radioterapia y quimioterapia. Pero si no se realiza la cirugía extirpando al menos un 90% del tumor, la supervivencia se reduce a unos pocos meses de vida. La quimioterapia y la radioterapia son poco efectivas y prolongan poco la supervivencia, lo que pasa que cuando la cirugía es efectiva, es muy importante este complemento, ya que se ha demostrado que es cuando realmente aporta un beneficio importante. A pesar de eso la supervivencia media es de 14 meses.

P.  ¿Porqué es tan difícil de tratar?

R. El glioblastoma presenta 2 características que lo hacen, de momento, indestructible que son, primero la capacidad para inhibir la respuesta natural de todo organismo para eliminar células tumorales o cancerígenas a través del sistema inmune. Es decir, suprime la propia capacidad del cuerpo para defenderse contra sus células malignas. Por si fuera poco, la segunda característica es su capacidad para cambiar su propia naturaleza y forma, convirtiéndolo en una especie de camaleón que hace que el propio organismo no le de tiempo a reconocerlo como extraño para poderlo suprimir. Después tiene otras características que son comunes a otros muchos tipos de cáncer como la capacidad de producir vasos sanguíneos alrededor de él para ir extendiéndose por los tejidos.

P. ¿Existe una vacuna?

R. No, lo que se ha diseñado no es una vacuna en el sentido de prevenir el glioblastoma sino un tratamiento que ayuda al organismo a reconocer antes al tumor para poderlo suprimir, pero no es suficiente y no ha dado los resultados esperados. Prolonga unos meses la supervivencia, pero sigue sin ser un tratamiento definitivo.

P. ¿Se podrá curar en el futuro?

R. Yo creo que más bien se podrá controlar mejor, como pasa con muchos otros cánceres y será fundamental la detección precoz y el tratamiento combinado con más quimioterápicos e inmunomoduladores de los que tenemos actualmente. Pero el futuro a corto plazo no va a traer muchos cambios por el momento. Una de las características del glioblastoma es su aparición rápida, en pocas semanas, que lo hace prácticamente intratable cuando lo detectamos en el paciente mediante resonancia magnética.

P. ¿Existen tratamientos alternativos?

R. En el momento actual se conocen unos 20 medicamentos que actúan contra el glioblastoma, pero no están bien estudiados y no se sabe cómo utilizarlos o combinarlos, pues faltan ensayos clínicos que lo investiguen. Son medicamentos que se usan para otras enfermedades y que, debido a sus efectos moduladores de la inmunidad, estabilizadores de membranas u otras características se ha visto que actúan por diferentes mecanismos contra el glioblastoma inhibiendo diferentes rutas de señalización.