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Glioblastoma: síntomas

Las personas que tienen glioblastoma multiforme suelen presentar signos y síntomas neurológicos no muy intensos que aumentan durante varios días o semanas y son diferentes según la localización del tumor.

Hoy en día podemos saber cuánto tiempo vive una persona con glioblastoma según el tipo de tumor.

 

Los síntomas más frecuentes en pacientes con glioma a lo largo de la enfermedad son: convulsiones, déficits cognitivos, somnolencia, disfagia, dolor de cabeza, confusión, afasia, déficits motores, fatiga, y disnea. La prevalencia exacta de los síntomas varía fuertemente entre las diferentes etapas de la enfermedad.

CONSEJOS INICIALES

Dependiendo del tipo molecular, la rapidez de aparición o evolución pueden ser diferentes. 

En el caso del tipo IDH wild type, que es la forma má agresiva todo puede ocurrir de repente con una progresión bastante acelerada y con empeoramiento en pocas semanas. 

 

El tipo IDH, en cambio, puede ser de comportamiento mas lento y responde mejor al tratamiento.

CONSULTA VIRTUAL

El tratamiento suele mejorar el estado general, sobre todo los problemas relacionados con el aumento de la presión intracraneal debido al efecto de masa del tumor como la cefalea, nauseas/vómitos, convulsiones y somnolencia. El bevacizumab tiene potentes efectos contr el edema cerebral.

Dependiendo de la rapidez y efectividad con que se actúe e inicie el tratamiento, los síntomas evolucionaran mejor y el pronóstico puede cambiar.

Un retraso en el proceso del tratamiento es un factor crítico en la supervivencia.

La tendencia actual es iniciar cuanto antes la quimioterapia y los tratamientos complementarios. Consulte estos tratamientos.

Síntomas más frecuentes

Los diez síntomas más frecuentes en todas las fases de la enfermedad son:

convulsiones (37%)

 

déficits cognitivos (36%)

 

somnolencia (35%)

 

disfagia (30%)

 

cefalea (27%)

 

confusión (27%)

afasia (24%)

 

déficit motor (21%)

 

fatiga (20%)

 

disnea (20%)

Los síntomas de confusión, disfagia y disnea muestran una prevalencia especialmente alta en la fase de fin de vida, pero se describen con menos frecuencia durante las fases de diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

Los déficits neurológicos focales son más frecuentes con el glioblastoma que con los gliomas de menor grado, mientras que las convulsiones son más frecuentes en gliomas de menor grado.

Los tumores grandes pueden asociarse con edema significativo, efecto de masa e hipertensión intracraneal.

En raras ocasiones, los glioblastomas pueden presentar diseminación meníngea. Este hallazgo es más comúnmente diagnosticado tardíamente, en la historia natural de la enfermedad o en la autopsia.

 

Los síntomas de la gliomatosis meníngea son dolor de espalda con o sin síntomas radiculares, cambios en el estado mental, parálisis de los nervios craneales, mielopatía, síndrome de cauda equina y dolor de cabeza con hidrocefalia sintomática.

Prevalencia de síntomas según el momento 

Los cinco síntomas más frecuentes en la fase de diagnóstico son:

 

déficits cognitivos (36%)

 

convulsiones (35%)

 

dolor de cabeza (31%)

 

mareos (24%)

 

déficits motores (22%)

En la fase de tratamiento y seguimiento, los síntomas más frecuentes son:

 

convulsiones (37%)

 

náuseas/vómitos (23%)

 

déficits cognitivos (18%)

 

fatiga (14%)

 

déficits visuales (13%)  

 

anorexia (13%)

 

Las náuseas/vómitos son más frecuentes durante el tratamiento sistémico que el postoperatorio. Otros síntomas en la fase de tratamiento son menos frecuentes, con una prevalencia ponderada del 10% o menos.

En la fase terminal o últimos días:

 

somnolencia (81%) 

 

fatiga (50%)

 

afasia (48%)

 

convulsiones (45%)

 

déficits cognitivos (44%)

 

déficits motores (44%)

La alopecia, la anorexia, la dispepsia y la diarrea solo se informan durante el tratamiento sistémico o la radiación.

Los síntomas en el final de la fase de vida de los pacientes con glioma mostraron una prevalencia comparable o incluso mayor de síntomas neurológicos como convulsiones, deterioro cognitivo y déficits neurológicos progresivos.

Los datos de 50 casoss paciente-cuidador en la fase terminal afectaron la somnolencia, la concentración, la fatiga, el habla y la comprensión con progresi'on significativamente. La pérdida de apetito y sequedad de boca aumentó significativamente en las últimas 2 semanas. Recordar las cosas y la debilidad eran moderados al inicio y progresaban a niveles altos m'as adelante. El dolor fue leve durante todo el curso de la enfermedad. Las convulsiones eran raras, pero tenían un impacto severo si estaban presentes. Se observó una interferencia progresiva significativa con la actividad, el trabajo, las relaciones, caminar, el disfrute de la vida y la toma de decisiones.

 

A excepción de la fatiga, los síntomas de fin de vida más generalmente reconocidos en el cáncer, como la anorexia y la pérdida de peso, ocurren con menos frecuencia en pacientes con glioma que en otros grupos de pacientes con cuidados paliativos.

 

La prevalencia de confusión en la fase de fin de vida fue significativamente mayor en los pacientes con tumores cerebrales primarios que en los pacientes con metástasis cerebrales o en la población de cuidados paliativos en general.

 

Evolución de los síntomas a lo largo de la enfermedad

El curso clínico del  glioblastoma está determinado por la ubicación del tumor y su dinámica de propagación en el cerebro. La destrucción de tejido cerebral, el edema y la epilepsia también contribuyen a los síntomas clínicos, causando un rápido deterioro en algunos pacientes.

 

Antes de seguir hay que aclarar, que aunque el término clínico de glioblastoma secundario se refiere a glioblastomas que están precedidos por el diagnóstico histológico de gliomas de grado II o III de la OMS, en el futuro, la clasificación se realizará basada en marcadores moleculares del tumor.

A pesar del pronóstico invariablemente fatal del glioblastoma, cualquiera de las opciones de tratamiento estándar puede mantener estable o incluso mejorar la calidad de vida y el funcionamiento cognitivo por el momento, inclusive en los ancianos particularmente deteriorados.

 

Los cambios de personalidad y trastornos del estado de ánimo comúnmente ocurren en pacientes con tumores frontales, y estos pueden confundirse con trastornos psicogénicos o parte del proceso de envejecimiento fisiológico y así retrasar el diagnóstico.

 

Los déficits sensoriomotrices son el síntoma de presentación en aproximadamente el 20% de todos los pacientes con glioblastoma, y aproximadamente el 5% de los pacientes se presentan con afasia debido a tumores que surgen en el hemisferio dominante del habla (en su mayoría izquierdos).

 

La epilepsia puede imitar la afasia o los déficits sensoriomotrices por destrucción del tejido cerebral y se produce con mayor frecuencia en glioblastomas que afectan el lóbulo temporal.

 

La epilepsia se presenta en el 50% de los glioblastomas. Cuando el síntoma de presentación es la epilepsia, la supervivencia es mayor, probablemente debido a una asociación con edades más tempranas, así como la ubicación cortical y el tamaño del tumor más pequeño, lo que indica una buena resecabilidad quirúrgica y posiblemente un diagnóstico más temprano de la enfermedad.

Los dolores de cabeza se presentan en menos de un tercio de todos los pacientes con glioblastoma, y típicamente presentes durante la noche o en el despertar.

 

Otros signos de aumento de la presión intracraneal, como náuseas, vómitos, mareo, fatiga y enlentecimiento neurocognitivo, ocurren cada vez más durante el curso de la enfermedad, pero pueden estar presentes en el diagnóstico.

 

En raras ocasiones, la diseminación leptomeníngea puede imitar la compresión dolorosa de la raíz nerviosa, mielitis y otras enfermedades espinales.

 

Pocos pacientes tienen una enfermedad estable y permanecen neurológicamente asintomáticos a lo largo del tiempo, ya que la mayoría de los pacientes experimentan un impacto severo en la calidad de vida una vez que los tratamientos de primera línea han fallado.

 

En Resumen, no existe una presentación clínica típica de glioblastoma. Existe una incidencia de epilepsia algo más baja en comparación con otros tipos gliomas. 

Recomendaciones iniciales.

Recomendaciones después de la cirugía.

No dude en consultarnos cualquier duda de nuestra web.

Bibliografía recomendada

Depressive symptoms and executive function in relation to survival in patients with glioblastoma

KR Noll, CM Sullaway, JS Wefel - Journal of neuro-oncology, 2019 - Springer

Prospective Assessment of End of Life Symptoms and Quality of Life in Glioblastoma (P6. 153)

T Walbert, L Schultz, J Phillips - 2018 - AAN Enterprises

 

Temporal glioblastoma presenting as catatonia

A Franssen, P Sienaert - BMJ Case Reports CP, 2019 - casereports.bmj.com

 

Thalamic Glioblastoma: Clinical Presentation, Management Strategies, and Outcomes

T Wang, Q Long, T Gao - Neurosurgery, 2019 - academic.oup.com

 

Seizures as presenting symptom in patients with glioblastoma

L Dührsen, T Sauvigny, FL Ricklefs, KC Mende… - …, 2019 - Wiley Online Library

 

Neurocognitive functions and health‐related quality of life in glioblastoma patients: a concise review of the literature

E Bergo, G Lombardi, I Guglieri… - European journal of …, 2019 - Wiley Online Library

 

Brain Trust: Glioblastoma a Rough and Uncertain Road

E Marcolini - Emergency Medicine News, 2019 - journals.lww.com

 

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H Australia - 2019 - healthdirect.gov.au

 

Medical Management of Adult Glioma

R Grant - Management of Adult Glioma in Nursing Practice, 2019 - Springer

 

Survival after radiation therapy for high-grade glioma

JS Marra, GP Mendes, GH Yoshinari Jr… - Reports of Practical …, 2019 - Elsevier