Inmunoterapia para el glioblastoma

30/Agosto/2019

Las vías CTLA-4 y PD-1 funcionan en distintas etapas de la respuesta inmune, actuando sobre la actividad de las células T.

La vía CTLA-4 actúa en la etapa temprana de activación de células T uniendo las moléculas CD28 y B7-1 (CD80) y/o B7-2 (CD86) en la superficie de un antígeno que se presenta en los ganglios linfáticos.

La vía PD-1 bloquea las células T en la última parte de la respuesta inmune uniendo la PD-L1 y PD-L2 en tejidos periféricos.

El bloqueo de estas dos vías inmunes ha dado lugar a la aprobación por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de un anti-CTLA-4, el ipilimumab y dos fármacos anti-PD-1, el pembrolizumab y nivolumab en diferentes terapias oncológicas de inmunoterapia, incluyendo cáncer de piel de melanoma, cáncer de pulmón de células no pequeñas y cáncer de cuello.

El perfil de toxicidad de los inhibidores del punto de control está asociado con la etiología inmunológica secundaria al aumento de la actividad inmunitaria.

 

Los efectos mediados por el sistema inmunitario son principalmente prurito, trastornos gastrointestinales, endocrinopatías, fatiga y reacciones en el lugar de la inyección.

Generalmente, los medicamentos anti-PD-1 son bien tolerados y tienen un perfil de efectos adversos favorable a diferencia de los anti-CTLA-4. Los datos preliminares indican que una mayor toxicidad, podría estar relacionada con una mejor respuesta y efectividad.

 Se recomienda el tratamiento con corticoesteroides en caso de sospecha de afectación pulmonar, renal, toxicidad gastrointestinal y neurológica, así como hepatotoxicidad grave.

En caso de síntomas endocrinos también debe ser necesario iniciar una terapia hormonal adecuada.

En cuanto a la respuesta al tratamiento, la inmunoterapia puede manifestar respuestas diferentes en comparación con la quimioterapia sistémica.

Los fenómenos de pseudoprogresión se han descrito con el uso de inhibidores inmunes en diferentes tumores sólidos. La pseudoprogresión está relacionada con la infiltración de células inmunitarias en el sitio del tumor y debido al tiempo necesario para producir una respuesta inmune adaptativa que generalmente se manifiestan varias semanas después del tratamiento.

Dado este escenario de puntos de control inmune basado principalmente en un perfil de seguridad controlable, los anti-CTLA-4 y anti-PD-1 tienen el potencial de cura y efecto sinérgico en el tratamiento del glioblastoma multiforme o grado 4 IV. Se estan realizando ensayos clínicos.

Bibliografía recomendada

Gamma-delta T cells in glioblastoma immunotherapy

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Neoadjuvant anti-PD-1 immunotherapy promotes a survival benefit with intratumoral and systemic immune responses in recurrent glioblastoma

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Immunotherapy for glioblastoma: adoptive T-cell strategies

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Glioblastoma (GBM) is a devastating disease with an extremely poor prognosis.

 

Brain tumor microenvironment and host state: Implications for immunotherapy

W Tomaszewski, L Sanchez-Perez, TF Gajewski… - Clinical Cancer …, 2019 - AACR

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Expansion of effector and memory T cells is associated with increased survival in recurrent glioblastomas treated with dendritic cell immunotherapy

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Combination Therapy With Anti-PD-1 and Anti-B-and T-lymphocyte attenuator Results in a Synergistic Therapeutic Effect Against Murine Glioblastoma

J Choi, L Saleh, A Pant, D Routkevitch, L Tong… - …, 2019 - academic.oup.com