Tratamiento temprano con Temozolomida

El glioblastoma (GBM) es el tumor cerebral primario maligno más común, que representa el 46,1% de todas las neoplasias intracraneales. A pesar de los grandes esfuerzos que se han dedicado a promover el efecto terapéutico del GBM, sigue siendo uno de los tumores más letales con un mal pronóstico y una recurrencia inevitable.

 

El protocolo de tratamiento estándar para GBM incluye la resección quirúrgica, la radioterapia y la quimioterapia basada en temozolomida (TMZ).

Stupp y col. (N Engl J Med. 2005 352:987–996) publicó un ensayo clínico en el que los pacientes con GBM recibieron concomitancia de TMZ y radioterapia seguidas de 6 periodos de quimioterapia adyuvante con TMZ con una mediana de supervivencia de 14,6 meses y una tasa de supervivencia de 5 años del 9,8%. Este estudio representa el estándar del tratamiento de GBM y hasta ahora este régimen sigue siendo el protocolo estándar para el nuevo diagnóstico de GBM.

 

La quimiorradioterapia comúnmente comienza 4 semanas después de la cirugía por razones de seguridad. Pero el momento óptimo de iniciación de TMZ o radioterapia aún no está claro. Se ha publicado que el GBM no tratado, in vivo, crece de manera medianamente un 1,4% por día y se duplica en 49,6 días. Además, se sabe que alrededor del 59% de los pacientes con células tumorales residuales muestren signos de recaída temprana a los 24,1 días después de la operación.

 

Por lo tanto, el crecimiento tumoral durante el intervalo de tiempo entre la cirugía y la quimiorradioterapia puede resultar en el fracaso del tratamiento y la recurrencia temprana del GBM.

En el trabajo de Jiang y col. (J Neurooncol. 2019 Jun 7), cuando se administra TMZ en los primeros 7 días el tiempo medio de supervivencia de los pacientes fue significantemente más largo (PFS 11,5 vs. 9,0 meses, y OS 23,0 vs. 17,0 meses) sin aumentar los efectos secundarios.

J Neurooncol. 2019 Jun 7

1/Mayo/2019