Tumor cerebral, preguntas frecuentes (FAQ)

¿Cómo se clasifican los tumores cerebrales?

A diferencia de la mayoría de otros cánceres malignos, que se clasifican por el TNM (tamaño del tumor, ganglios linfáticos, y metástasis), los tumores que surgen del sistema nervioso central se clasifican en cuatro tipos según el sistema de clasificación de la Organización Mundial de la salud, OMS.

¿Cuáles son los cuatro grados de la clasificación de la OMS para los tumores cerebrales?

Los tumores de grado I típicamente están bien delimitados, son de crecimiento lento, no malignos, y con supervivencias de larga duración.

Los tumores de grado II son de crecimiento lento relativamente, pero a veces se vuelven de grado superior. Histopatológicamente se definen por atipia nuclear (aspecto anormal de los núcleos celulares).

Los tumores de grado III son malignos y a menudo se convierten en grado superior. Histopatológicamente se caracterizan por la presencia de mitosis (proceso por el cual el núcleo se divide).

Los tumores de grado IV son de crecimiento rápido y se caracterizan histopatológicamente por proliferación microvascular (vasos sanguíneos que tienen múltiples capas de células endoteliales agrandadas) y/o necrosis (muerte celular).

¿Qué causa los tumores cerebrales?

En la mayoría de los pacientes se desconoce la causa. El único factor de riesgo ambiental claro en los tumores cerebrales es la radiación ionizante. Se ha observado en estudios de cohortes de casos de sobrevivientes a bombas atómicas y cáncer infantil que fueron tratados con radioterapia craneal un riesgo elevado de padecer varios tumores cerebrales, como meningiomas, gliomas y tumores de vaina nerviosa. Además, un pequeño porcentaje de tumores cerebrales están relacionados con síndromes genéticos específicos como la neurofibromatosis tipo 1, la neurofibromatosis tipo 2, el síndrome de Turcot, el síndrome de Gorlin, el síndrome de von Hippel Lindau y el síndrome de Li – Fraumeni.

¿Cuáles son los tumores cerebrales más habituales?

Los tumores cerebrales más comunes en los adultos son los gliomas y los meningiomas. Los astrocitomas pilocíticos, gliomas malignos y los meduloblastomas son más comunes en los niños.

¿Qué tipos de células gliales componen los gliomas?

Astrocitos, oligodendrocitos y ependimocitos.

Los astrocitos ayudan a las neuronas a recibir su suministro de sangre y tienen importantes funciones de apoyo y estructurales. Los oligodendrocitos crean una capa en los axones de las neuronas creando una vaina de mielina que permite que las señales eléctricas en el sistema nervioso viajen más rápido. Los ependimocitos se alinean a lo largo del sistema ventricular del cerebro y la médula espinal, ayudando a producir el líquido cefalorraquídeo.

¿Los gliomas se encuentran en diferentes regiones cerebrales dependiendo de la edad?

Sí, los gliomas son principalmente supratentoriales en adultos e infratentoriales en niños.

¿Cuál es el glioma más frecuente?

El glioblastoma (astrocitoma de grado IV) es el tumor cerebral más común y más maligno en adultos. Aparece típicamente en pacientes en la cuarta y quinta décadas de vida.

¿Cuáles son los hallazgos radiográficos característicos de un glioblastoma?

Los glioblastomas a menudo aparecen en la resonancia magnética como lesiones que captan contraste en anillo con un centro necrótico. Por lo general, están en el cerebro, pero en ocasiones pueden mostrar infiltración del cuerpo calloso ("glioma en alas de mariposa"). La resección tumoral y la confirmación patológica suelen ser necesarias.

¿Se puede tratar un glioblastoma solo con cirugía?

No, desafortunadamente, incluso cuando un glioblastoma ha sido completamente resecado, a nivel microscópico hay células que son infiltrativas y están dentro del cerebro normal, más allá de la zona de realce. Sin embargo, los estudios han demostrado que el pronóstico mejora con una resección total en los hallazgos de imagen postoperatorios.

¿Cuál es el tratamiento actual ideal recomendado para un glioblastoma recién diagnosticado?

Resección quirúrgica máxima seguida de quimiorradiación concomitante con 75 mg/m2 de temozolomida diaria durante 6 semanas.

Después de la quimiorradiación, los pacientes tienen un mes sin tratamiento y después vuelven a tomar temozolomida adyuvante 150-200 mg/m2 durante 5 días de un ciclo de 28-días, debiendo dar entre 6 a 12 ciclos.

¿Qué es la pseudoprogresión?

La resonancia magnética, después de los primeros meses de tratamiento con quimiorradiación, puede mostrar un aumento captación del contraste, haciendo sospechar de un nuevo crecimiento tumoral. Sin embargo, este cambio de imagen puede deberse a una inflamación de los tejidos normales debida al propio tratamiento como los relacionados con cambios postquirúrgicos, a cambios isquémicos, a los efectos subagudos de la radioterapia, o a la necrosis producida por la propia radioterapia y por tanto no siempre es debido a la progresión o nuevo crecimiento del tumor. Se debe tener precaución tras el tratamiento con quimiorradiación de no asegurar en todos los casos que el tumor ha progresado y que el tratamiento ha fallado, a menos que la nueva mejora esté fuera de la zona previamente irradiada.

¿Con qué frecuencia se produce la pseudoprogresión en el glioblastoma?

El 25% de los pacientes tras la primera resonancia magnética después de la quimiorradiación muestran captación de contraste relacionada con pseudoprogresión y que no requiere tratamiento adicional.

¿Existen criterios radiológicos para diagnosticar la progresión tumoral?

Se utilizan los criterios RANO, que evalúa el aumento de hiperintensidad en la resonancia en Flair-T2 como una forma de medir la progresión tumoral sin realce tras contraste.

¿Se han encontrado tratamientos de segunda línea para el glioblastoma?

En 2009, la FDA aprobó el uso de bevacizumab, un anticuerpo monoclonal que se une al factor de crecimiento endotelial vascular, en la monoterapia para el glioblastoma recurrente.

¿Cuál es el pronóstico para el glioblastoma?

El glioblastoma, sin tratamiento, tiene un pronóstico malo con una media de supervivencia de 4 a 5 meses.

Con el tratamiento estándar habitual, quimiorradiación concomitante con temozolomida seguida de tratamiento adyuvante con temozolomida, entre 16 a 18 meses.

¿Existen factores clínicos que ayuden a predecir el pronóstico en los gliomas malignos (grado III y IV)?

La edad más joven, la puntuación en la escala de Karnofsky (una escala utilizada para cuantificar el bienestar general del paciente relacionado con las actividades de la vida diaria), y una mayor resección quirúrgica inicial han demostrado mejorar el pronóstico.

 

¿Cuáles son las razones para pedir un estudio de neuroimagen en los dolores de cabeza?

La mayoría de los pacientes no necesitan neuroimagen. El 90% de los pacientes que tiene dolores de cabeza y tras una historia detallada y un examen neurológico normal presentan cefaleas simples sin ningún otro problema.

Se debe considerar la neuroimagen para aquellos pacientes con cefalea con las siguientes características:

- el peor dolor de cabeza de mi vida;

- cefaleas subagudas que aumentan de frecuencia o severidad;

- un dolor de cabeza nuevo, persistente o progresivo diario;

- dolor de cabeza crónico y diario;

- dolores de cabeza siempre en el mismo lado;

- dolores de cabeza que no responden al tratamiento;

- dolores de cabeza provocados por tos, esfuerzos o maniobras de Valsalva.

Las diferentes comorbilidades para tener en cuenta la neuroimagen incluyen dolores de cabeza que ocurren con convulsiones, antecedentes de cáncer o inmunosupresión (virus de inmunodeficiencia humana o inmunodeprimidos), embarazo o período posparto, y dolor de cabeza de nueva aparición en los mayores de 50 años de edad. Los síntomas y signos preocupantes incluyen dolores de cabeza asociados con fiebre, rigidez en el cuello, náuseas y vómitos, dolores de cabeza que no sean migraña con Aura asociados a síntomas o signos neurológicos focales y dolores de cabeza asociados con papiledema, deterioro cognitivo o cambio de personalidad. La probabilidad de que la tomografía computarizada o la resonancia magnética revele una anormalidad responsable del dolor de cabeza en pacientes con dolor de cabeza y un examen neurológico normal es del 2%.

¿Qué tipo de diagnóstico por imágenes es la preferida para la evaluación de dolores de cabeza?

Cuando es posible, la resonancia magnética es el estudio preferido para la evaluación de los dolores de cabeza. La tomografía computarizada es preferible en situaciones urgentes como traumatismo craneal, cefalea aguda para descartar hemorragia subaracnoidea, así como en pacientes con contraindicaciones para la resonancia magnética.

Bibliografía recomendada

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Childhood brain tumors: current management, biological insights, and future directions: JNSPG 75th Anniversary Invited Review Article

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Magnetic Resonance Imaging‐Based Screening for Asymptomatic Brain Tumors: A Review.

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Interventions for cognitive problems in adults with brain cancer: A narrative review

PJC van Lonkhuizen, KM Klaver… - European journal of …, 2019 - Wiley Online Library

4/Sep/2019